El rif y la coordillera del atlas (Geología)

El relieve marroquí está caracterizado por una serie de alineaciones montañosas alpinas que forman el borde norteño de la gran placa tectónica continental africana. Estas cordilleras, que se prolongan por el este hacia Argelia y Túnez, presentan caracteres morfológicos semejantes a los de Sicilia y el sur de la península Ibérica. Se dividen en dos conjuntos, a saber, el Rif y el Atlas.

El Rif

La cadena jurásica del Rif, en el extremo septentrional, describe un arco a lo largo del litoral mediterráneo, entre el estrecho de Gibraltar y la depresión del río Mu luya, alcanzando su máxima altitud, cerca de Retama, en el pico Tidiguin (2450 m). Por su proximidad al Mediterráneo, da origen a unas costas abruptas y elevadas, de difícil acceso desde el interior, por lo que las poblaciones rifeñas han permanecido tradicionalmente ancladas en sus montañas, sin apenas relación con ese mar tan cercano, pero tan poco accesible. Además, los puertos rifeños más favorables, aparte de Tánger, están bajo soberanía española (Ceuta y Melilla), disponiendo Marruecos de los de Alhucemas (Al Hoceima), puerto pesquero, y Nador, próximo a Melilla.

El Atlas

Está separado del anterior por el corredor de Taza, una estrecha llanura, antiguo brazo marino, a través de la cual se canalizó históricamente el avance árabe hacia las llanuras costeras atlánticas y actualmente fluyen las comunicaciones —carretera y ferrocarril— entre Argelia y Marruecos, pues pone en contacto el país vecino con la llanura costera aluvial del Gharb (Occidente), recorrida por el río Sebú (o Sébou). El Atlas se divide en tres cordilleras paralelas, aunque relacionadas, de dirección sudoeste-nordeste: Atlas Medio, Alto Atlas y Anti-Atlas.

atlas

El Atlas Medio, al sur del corredor de Taza, alcanza sus máximas alturas en su parte oriental (Bou Nasser, 3340 m), desde donde cae abruptamente sobre la amplia depresión recorrida por el río Muluya, aunque por el oeste desciende en suaves estribaciones hacia las mesetas de los fosfatos y las llanuras de Chauia (Casablanca), Dukkala (Eljadida) y Abda (Safi). La cadena del Atlas Medio se encuentra violentamente fragmentada por los escarpados y estrechos valles que forman los ríos de las cuencas del Sebú y el Um er-Rbia.

El Alto Atlas, la más majestuosa de las cordilleras norteafricanas, tiene una anchura de 70 kilómetros y una longitud de 800, desde la costa atlántica (cabo Ghir y ciudad de Agadir) hasta que se diluye en elevadas mesetas, restos del zócalo antiguo, y pequeñas alineaciones montañosas que se prolongan hacia territorio argelino (Atlas Sahariano). Alcanza su punto culminante en el Toubkal (4165 m, la altura máxima del país) y en el Ighil M’goun (4071 m), aunque varias cimas más superan los 3500 metros.

Se trata de una montaña antigua violentamente  rejuvenecida, de cimas y crestas majestilosas y valles estrechos y profundos que provocan un contraste muy acentuado entre las llanuras horizontales de las zonas altas y los escarpes de las vertientes. A los pies de su vertiente septentrional, en la llanura aluvial de Hauz, recorrida por el río Tensift y cerrada al norte por los pequeños montes Djebilet (máxima altura, 10Ó0 m), prolongación occidental del Atlas Medio, se halla la ciudad imperial de Marrakech, rodeada de palmerales y jardines.

El Anti-Atlas, separado del anterior por la llanura de Sus (o Sous); regada por el río homónimo y abierta hacia el océano al sur de Agadir, es de una altitud sensiblemente menor (cimas en torno a los 2000 m) y sus puntos culminantes se encuentran en la zona de contacto con la alineación anterior (Sirua, 3304 m). Se trata del zócalo precámbrico africano levantado por los plegamientos alpinos durante la era terciaria.