Las actitudes que más rápido desgastan el matrimonio

Manuel G | 06 Julio 2022

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Cuando algo está a punto de explotar, comienzan a emitirse señales de aviso, ¿verdad? Este proceso ocurre tanto con los objetos como con las relaciones. Nada explota o termina sin dar antes indicios de que podría hacerlo.

Tras años de unión, muchas parejas pueden experimentar la "erosión" de la intimidad, un gran desgaste que, normalmente, es consecuencia de actitudes que parecen pequeñas e inofensivas, pero que, con el tiempo, pueden llevar a la ruptura del matrimonio. Estas actitudes hacen que la relación acabe siendo perjudicial para la pareja, por lo que es importante estar atento a las señales de alarma y, por supuesto, actuar en consecuencia. Comprueba cuatro actitudes que pueden estar desgastando tu matrimonio y evítalas:

1. Guardar secretos

¿Sueles borrar correos electrónicos, mensajes de texto, registros telefónicos o el historial del navegador para que tu pareja no lo vea? Cuando la relación pasa por una mala racha, es tentador buscar la excitación en lugares prohibidos. Sin embargo, guardar secretos crea división y aumenta la desconexión en la pareja. Si no está conectado con tu cónyuge, él o ella se conectará con algo o alguien más. No engañes a la persona que has elegido para que esté a tu lado. Permite que vuelva a tu vida y haz lo que sea necesario para restablecer la afinidad entre ambos.

2. No hablar

La intimidad implica una buena comunicación y conocimiento mutuo. No decir lo que piensas sobre temas importantes o no compartir lo que sientes hará que la otra persona te conozca cada vez menos. En consecuencia, gradualmente, se alejará de ti como un barco sin amarras. Reconecta con la persona que amas a través del diálogo. Puede parecer difícil al principio, pero una buena comunicación en la pareja es esencial y liberadora.

3. Excesiva atención a los niños

¿Te has parado a pensar alguna vez cuál es el principal motivo de las discusiones entre tu marido o esposa y tú? ¿Se trata de los niños? Los hijos son realmente una gran responsabilidad y es habitual que, por ello, dominen la rutina de la casa. Además de atención, los niños demandan mucha disposición de sus padres.

Por lo tanto, si la pareja no se esfuerza por cuidar su intimidad conyugal tan bien como cuida a sus hijos, el distanciamiento será inevitable. Es importante recordar que los niños crecen y un día se irán de casa. Cuando esto ocurra, volveréis a estar los dos solos. Así que cuidado: es muy fácil que la pareja se convierta en extraña para el otro cuando todas las miradas están puestas en los niños. Mueve tus ojos hacia la persona que has elegido para estar a tu lado y cuídala también.

4. Buscar demasiadas distracciones

¿Te encanta viajar solo por negocios? ¿Te quedas hasta tarde en el trabajo cuando no es necesario o encuentras otras formas de retrasar la llegada a casa? ¿Tu pareja y tú veis la televisión en habitaciones diferentes? Si la respuesta a algunas de estas preguntas es "sí", has de saber que el camino hacia la separación está lleno de pequeñas decisiones.

Es imposible cultivar una intimidad sana actuando de esta manera, alejado(a) de tu familia. Simplemente, toma la decisión de regresar a casa y estar con la persona que amas. Olvídate de las distracciones y vuelve a involucrarte verdadera e intensamente. Al fin y al cabo, un matrimonio está hecho de personas que se entregan por completo.